estratega

estratega

  • Primera temporada
  • Segunda temporada
  • Rafa Martínez
  • Intro

Desafiando la maldición de la calavera

Homer_1En el último número de la revista Brain (vía el blog Future Pundit), dos investigadores afirman haber encontrado evidencias de que a mayor tamaño del cerebro humano, mayor inteligencia (y viceversa). El estudio consistió en la realización de tests de inteligencia a 100 enfermos terminales, cuyo cerebro fue medido tras su muerte.

Nos hallamos ante un nuevo desafío a la maldición de la calavera, que ataca regularmente a la comunidad científica, y que dice así:

“Aquel científico que proclama que la inteligencia es proporcional al tamaño del cerebro humano, queda en triste evidencia cuando a su muerte, su cerebro es pesado”

  • La primera víctima de la maldición fue Franz Josef Gall, fundador de la frenología, la “ciencia” de juzgar la valía mental y el carácter según el tamaño de ciertas zonas cerebrales y su repercusión en el cráneo. En 1828, su pequeño cerebro sólo dio 1.198 gramos en la báscula.
  • La segunda víctima fue Paul Broca. Ya en el XIX, en el seno de la Sociedad Antropológica de París, algunos científicos “encabezados” por él trataban de justificar la importancia de estudiar las medidas de los cráneos de distintas razas para comprobar su “diferente valía intelectual”. El objetivo no oculto era probar la supremacía del varón blanco, y dentro de éste, de la clase científica. La prueba la tenían delante, acababa de morir Cuvier, el más grande anatomista de la época, fundador de la paleontología, incombustible político y gran cabezón. El problema es que aunque había referencias de que era una buena pieza de casquería, la reliquia se perdió, y Broca no tenía pruebas. Hasta que encontró su sombrero. Así se produjo un animado debate en la Sociedad Antropológica sobre si éste (que era de gran talla aunque estándar) era o no excepcional, sobre si era flexible y por tanto no hacía justicia al melón, o sobre si era mayor de lo necesario porque el pelo de Cuvier era muy espeso…

Como consecuencia, se puso de moda entre la gente eminente en ciencias o letras la medición de la herramienta de trabajo post mortem, claro. Un boleto para pasar a la memoria del pueblo como inteligente, paliando lo que los logros no consiguieron. Algunos parecieron confirmar la tesis, pero otros, como Walt Whitman o Anatole France, quedaban bastante por debajo de la media. Con expectación, a la muerte de Broca (1880) se midió su cerebro. Medianito, menos de kilo y medio.

Estos surrealistas debates no eran inocentes. Anticipaban otras doctrinas que han hecho mucho daño en el siglo XX; como la eugénesis que llevó a la esterilización o muerte a miles de personas, el destino de las razas (con la “solución final” como máximo exponente), o justificar la minusvaloración del sexo femenino, cuyos cerebros pesan menos en promedio.

  • La tercera víctima fue el propio Albert Einstein. Einstein insistió en que se analizara su cerebro tras su muerte (1955), pero los resultados no se divulgaron inmediatemente. Natural, 1230 gramos no son para tirar cohetes. Decepcionante huevo Kinder, aunque visto por otro lado, quizá ésta sea la última contribución del genio: “el tamaño no importa”.

Nota: Naturalmente, a los cubitos que aún quedan del cerebro de Einstein se les ha dado bastantes vueltas para considerar determinante cualquier peculiaridad (aunque es de suponer que los cerebros sean aún más diferentes que las caras), hasta en análisis decenas de años después. Lo mismo que con el de Lenin, incluso aunque (y paradójicamente) sólo le quedaba en buen estado el hemisferio derecho.

Y ahora tenemos una nueva contribución. Debo reconocer que no me resultan simpáticos este tipo de estudios por lo que pueden acarrear. Además, resulta curioso la alegría con la que se sacan conclusiones además por sexo, por edad, por ser zurdo o diestro, con un muestreo poco amplio y con claros riesgos de sesgo y condicionamiento. Y por si fuera poco, se hace una mención a que el estudio podría justificar el uso de imágenes cerebrales para los test de inteligencia. Mañana nos pueden hacer un scanner para conseguir trabajo por estudios como éste, o resucitar los extintos frenólogos. Esperemos que no resucite otras cosas. Si tiene una entrevista de trabajo, “tampoco” deje que le toquen la cabeza.

Pequeño epílogo: ¿Pero no es lógico que, si pensamos con el cerebro, cuanto más grande sea pensemos mejor?

El tamaño de nuestros cerebros es proporcionalmente mayor al de otros animales. Gasta un 20% de nuestro metabolismo y convierte en peligrosos los partos, o sea que no está ahí por casualidad. Pero las abrumadoras excepciones a la teoría vienen a indicar que a la hora de pensar, lo importante es cómo está el cerebro organizado, y no lo que pesa.

Desde un punto de vista evolutivo, ésta es la transición que hay entre el Homo Erectus, que se tira más de un millón de años sin grandes progresos, y el espabilado Sapiens. Más aún, los Neandertales tenían mayor cerebro que sus contemporáneos Sapiens de los que provenimos. Por otro lado, hay teorías que niegan que esa gran masa cerebral humana se haya desarrollado precisamente para pensar, sino por otro motivo, aunque después se haya reformateado y pensar haya pasado a ser su segundo uso tras ver la TV. Por ejemplo, Fialkowski ha expuesto una teoría: la cabeza grande sirve para correr largas distancias, y soportar el calor sin averías gracias a un cerebro redundante. Físicamente, es una de las pocas cosas en que nos distinguimos los humanos, que podemos agotar a una presa persiguiéndola. Esa puede justificar la aparición de esa “masa crítica cerebral”, como en las focas, cuyos cerebros están dimensionados para soportar los daños de la falta de oxígeno.

En resumen, que superado cierto límite, que esa masa sea más o menos fructífera puede tener alguna correlación con tamaño del cerebro, pero sobre todo con lo fértil que sea o lo bien que se cultive. La inteligencia es mucho más que un CI, y la valía no digamos. Por eso, está bien que se investigue, pero extrapolar
a partir de algo tan basto como el peso consecuencias raciales, sociales o laborales, ya no es teoría, es “tonteoría”.

Publicado el 03 enero 2006 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (8) | TrackBack (1)

Enviar a Twitter

Regalos de empresa

Cesta_1Los esquimales, que como están cerca de Papa Noel tienen que saber de esto, lo dicen muy claro en este refrán:

“Los regalos hacen esclavos como los latigazos hacen perros”

O al menos, así lo recoge el antropólogo Marvin Harris. Lo que subyace es la espera de reciprocidad. Dar regalos es algo ambiguo como intercambio económico en el sentido de que no se especifica la recompensa ni los plazos de ésta y se pretende que la decisión de su importe ha sido casual. Si el regalo unilateral o el desequilibrio en el intercambio se produce por afecto, probablemente no espere compensación fuera de éste, y es una simple demostración. Pero cuando el desequilibrio lo fuerza, por ejemplo, un proveedor que te envía en Navidad algo superior a las típicas botellas de vino... es sorprendente lo afectuosos que pueden llegar a ser algunos proveedores.

En las sociedades igualitarias agradecer es de mala educación. Es como decir: “entiendo que pretendes hacer ver que eres superior, o que te debo una”. Se suelen hacer desprecios a los regalos pequeños y no se aceptan los exagerados. En la mitología precolombina del Popol Vuh incluso se aplaude el asesinato del que aquí se podría describir como un “superhéroe” benefactor, porque se le considera un soberbio. Estas culturas entendían del maligno poder del regalo, y temían que lo que empieza como una adicción al estatus de algunos que despilfarran tipo estrella del rap, acaba llevando al exceso de trabajo del resto, que encima debe estar “agradecido” a la clase  benefactora.

Mientras, en nuestra sociedad agradecemos en exceso los regalos pequeños (lo que es en sí un regalo a la autoestima del regalador) pero se solemos decir poco ante los grandes. ¿Será señal de que funcionan?

Ayer comí con alguien que me contó cómo es rara la Navidad en que no devuelve varios regalos tipo Rolex. Olvidé citarle el refrán esquimal, aunque creo que no le hacía falta. Curiosamente, por un momento me pareció que que el prestigio aumenta no sólo haciendo regalos, sino rechazándolos.

Publicado el 21 diciembre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (8) | TrackBack (0)

Enviar a Twitter

Sobre la retórica en las reuniones

Cubiertas las necesidades básicas, ¿qué es lo que todos queremos tener? Ahí podrían salir alguno de los mitos de nuestro tiempo: el casoplón y la renta desahogada vitalicia. Es decir, “dinero”. Otros dirán: “no, es el sexo”. Es cierto que sigue siendo un misterio la causa de que nuestra especie mantenga un celo permanente. Sin embargo, hay quien renuncia o se despreocupa del sexo, que por otro lado, a la población infantil le preocupa poco (aunque lo que no consiguió Freud quizá lo consiga la TV). E igual pasa con el dinero. ¿Será la salud lo que todos queremos tener? No lo parece por cómo se comporta mucha gente. ¿O será que lo más universal es querer tener poder? A leer el periódico parece así, y esto sí que lo comparten los niños, pero son muchos los que disfrutan cediendo su voluntad a rebufo del liderazgo de otros…

Yo creo que lo que desde que tenemos uso de razón todos queremos tener es… pues eso, la razón. A nadie le gusta estar equivocado. La gente quiere tener razón y que se le reconozca. Se pueden hacer votos de pobreza, obediencia y castidad, y vivir una vida plena, pero ¿quién puede vivir pensando cada día que no tiene razón? Esa fuerza que hace que la gente salga de los coches como energúmenos parece más generalizada y poderosa que la de la codicia o la lujuria, y mejor repartida por edades. Tener razón es más sexy.

Para que quede claro que tenemos razón, porfiamos y hacemos tonterías. En este sentido, nuestra época es menos sofisticada que otras anteriores. La retórica clásica se calcula que nace en el 485 a.C. en unos macrojuicios en Siracusa para recuperar las tierras que habían expropiado unos tiranos. (Curiosamente, es justo el momento de la muerte de Buda, que encontró una solución totalmente opuesta al mismo tema). La retórica pronto pasó de usarse contra los desmanes de los políticos a ser usada por los mismos políticos, y ya Platón empezó a criticar su foco en convencer hasta engañando y no en averiguar la verdad. En las universidades medievales, aparte del cuatrivium de ciencias, se enseñaba el trivium: gramática, retórica y dialéctica. La Revolución Francesa endiosó a la Razón, pero las artes de defenderla empezaron a caerse de los estudios generales: el progreso hizo que todo tuviera sus especialistas.

En la empresa, estas artes tienen su principal escenario en las reuniones. He realizado unos rápidos cálculos, y resulta que he pasado ya más tiempo en reuniones que en clases de la Universidad (sí, a eso ayuda – entre nosotros - que iba poco a clase). Por tanto, debería ser capaz de haber ya sacado algunas conclusiones sobre su mecánica. Y me temo que no están bien diseñadas para su supuesto objetivo, y sobre todo, que sus participantes no sabemos argumentar constructivamente, porque al contrario de en otros mundos como el del Derecho, en las empresas no se nos ha enseñado.

De las reuniones se espera que se intercambie información, surjan ideas y un cierto consenso en cuanto a actitudes y puntos de acción. Hasta ahí la teoría. Porque son mayoritarias las ocasiones en que tienes la sensación de no se ha sacado el máximo provecho de lo que los que ahí estaban reunidos podían aportar.

Meeting_parade_La demostración más visible de que no se sabe argumentar es el powerpoint. Vas a ver a unos señores que de repente apagan las luces y te hacen un pase privado de unas producciones domésticas, como si te pusieran en su casa el video de la boda a la fuerza. No niego que una pantalla suelta ayuda a clarificar, pero una reunión no es una conferencia ni un curso. También tiene sus inconvenientes, pues no permite flexibilidad y al contrario del discurso no puede realimentarse con lo escuchado. Por eso se tiende a dejar su contenido muy diluido, muy políticamente correcto. El equivalente químico es el de un retardador que inhibe la catálisis. Reduce las interacciones, atenúa el contenido, elimina margen de maniobra y consume mucho tiempo. El caso más criticado el de los powerpoints que se manejaron en la NASA tras detectar un impacto en la protección térmica tras el despegue del Columbia en 2003. Aquí tenéis un análisis de la pantalla cuyo abuso de bullets y la poco significativa palabra “significativo” pudo haber provocado que no se tomaran medidas contra el desastre.

De todas formas, el problema no es el “slideware”, que no es más que un síntoma. Las presentaciones podrían ser muy útiles. El problema no es la muleta, sino que se cojea. Paradójicamente, el terror a no tener razón limita que en las reuniones se razone.

Las reuniones son importantes porque de ellas surgen decisiones y “no decisiones”. Esta situación de ineficiencia de las reuniones quizá sea una de las principales amenazas para el futuro de la especie. Hay mucho escrito sobre dinámica de reuniones, equipos de alto rendimiento, toma de decisiones, así como sobre oratoria, presentaciones, etc, pero pasan los años y no veo que las cosas vayan a mejor.

A mí se me ocurre que lo mejor para empezar a construir un sistema más sano es empezar desde abajo: que quien plantee algo lo sepa hacer mejor, así como identificar y desactivar los ataques retóricos de los que sí tienen esas habilidades y las usan para su beneficio, no el de los objetivos de la reunión. Para ello hay que empezar a visualizar una reunión y las ideas de otra forma, con una perspectiva más amplia. Se me ocurre como ilustración una analogía con las redes neuronales, que es posible que surja en un próximo post. Y sí, creo que valdría tanto para reuniones como para otro tipo de debates no profesionales, como los que a veces encontramos en los blogs…

Por si me da pereza, un anticipo. Una cita que creo que resume de forma muy precisa las principales estrategias retóricas que los enemigos de una idea pueden emplear para socavarla y llevarla al traste, o por el contrario, las claves que en determinados debates requiere una opinión, independientemente de su valor, para imponerse frente al resto a una audiencia. Son estrategias de ataque.

“Triunfa quien agradablemente confunde, sorprende, altera y oculta las lindes”

Lo cierto es que debo confesar que esta cita del poeta inglés Alexander Pope se refiere al diseño de paisajes en su época, y no a la retórica... Pero me da la impresión de que igual que el auge de la jardinería en el XVIII es un monumento al creciente poder del hombre sobre la naturaleza, las habilidades retóricas son muestra del poder de algunas voluntades sobre “la razón”, y ambas se dirigen a un público ajeno. Algún parecido han de tener.

Así que cuando te respondan en una reunión, atento a identificar estos patrones de abuso verbal que pueden manipular tu idea frente a la audiencia:

  • “confundir” con menciones personales y extrapolando argumentos no relacionados
  • “sorprender” con juegos de palabras y otras diversiones con conexiones negativas que desactiven la idea
  • “alterar” cambiando el sentido de lo dicho y extrayendo consecuencias falsas
  • “ocultar las lindes” con generalizaciones excesivas que propician contrajemplos.

Estás ante una confrontación dialéctica que tiene sus propias reglas. La primera es darse cuenta.


Publicado el 10 diciembre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (12) | TrackBack (1)

Enviar a Twitter

"To be... AND not to be"

A propósito de la anotación sobre Searchmenot, Julio Alonso (Merodeando), tras comprobar que la mayoría del tráfico de su blog (bueno, de su primer blog) procede de buscadores, y que un buen número está desorientado y se concentra en post concretos, propone una solución que es un compromiso que puede aunar bastantes de las ventajas de estar y de no estar en buscadores.

Una solución es que en lugar de cargar en el directorio raíz un fichero “robots.txt” (que teóricamente haría desaparecer el blog de todos los buscadores o de los que deseemos), utilizar un metatag en el código de anotaciones o fragmentos concretos (aquí Google facilita información sobre las distintas opciones). Eso contribuiría a facilitar que los buscadores hallaran resultados relevantes. Lo que pasa es que puede resultar algo incómodo.

Así que Julio propone algo brillante: ¿por qué no añadir un botón para “indexar o no" una anotación de un blog al editarlo?. Es una solución elegante que me gusta porque da flexibilidad al creador que puede seleccionar los contenidos que prefiere no hacer visibles a Google y resto de buscadores porque traen o espera que traigan visitas desorientadas (en este sentido, sería importante que el simple cambio de estado en ese botón no implicara una actualización RSS para evitar molestar a los lectores de agregador si se cambia a posteriori).

Pienso que de hecho, si se generalizara, aumentaría la eficiencia de los buscadores. Así que nos podemos encontrar con un efecto curioso: cerrando el acceso a los buscadores a determinadas páginas, obtendríamos en conjunto más visitas y de mejor calidad en el resto. No es cerrar una de las puertas que tienen los blogs, sino hacerla mejor y más grande.

Esto implica adaptar los programas de gestión de blogs. Yo voy a sugerir este desarrollo a Typepad, que es mi servicio de alojamiento. Por otro lado, Typepad ya incluye una opción de configuración que permite no hacer pública la totalidad de la bitácora en buscadores.

Publicado el 02 diciembre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (7) | TrackBack (1)

Enviar a Twitter

"Libre de publicidad"

Libre_de_publicidad_1


Publicado el 22 noviembre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (6) | TrackBack (1)

Enviar a Twitter

Roadshow virtual de Octavio Rojas

Los post de Octavio Isaac Rojas están de gira. Es parte de la promoción de su nuevo libro sobre Relaciones Públicas. Encantado de su visita, abro el telón:

En relaciones públicas, la estrategia del avestruz no es una opción

A todos nos pasa que, cuando algo sale mal, pensamos para nosotros mismos: "¡Tierra trágame!" o quisiéramos convertirnos en un avestruz para esconder la cabeza bajo tierra.  Habrá otros que querrán salir corriendo como correcaminos o que envidiarán  las alas de los pájaros silvestres para emprender el vuelo en ese momento indeseable.  Por desgracia, la sociedad se mueve muchas veces en manada ante un peligro percibido, aunque no siempre real. 

Ahora mismo, la gripe aviar, un fenómeno que se circunscribe exclusivamente al ámbito animal, ha creado una alarma sorprendente que ha afectado el consumo de los pollos y otras aves.  Ante este problema, muchas empresas del sector han optado por, según ellos, un "estratégico segundo plano". Craso error.

Ignorar un problema no es resolverlo.

Si bien las autoridades de medio mundo han reaccionado con certeza ante la crisis, aunque un poco a destiempo desde mi punto de vista, los pollos de KFC, una empresa cuya actividad depende por entero de la carne de este animal, han querido pasar de puntillas ante este problema que, de continuar y agravarse, pone en peligro, ya no digamos su cuenta de resultados, sino su propia viabilidad.

Esta empresa (y muchas otras que ahora no menciono expresamente) quizás se sientan como una hormiga que tiene que hacer frente a una amenaza más grande que ellas. Pero olvidan que la acción de pequeñas hormigas puede acabar matando una vaca.

Su inacción puede traducirse en falta de confianza y eso puede agravar la percepción de peligro ante -insisto- un problema casi exclusivo al ámbito animal... de momento.

Lo que pueden (deberían) hacer ahora es lanzar una amplia campaña de relaciones públicas para informar puntualmente a los consumidores sobre la situación real de la gripe aviar.  Sus clientes se lo agradecerían.  De hecho, muchos esperaban que ya hubieran hecho algo.

Pero, como las cosas sigan como hasta ahora, hasta el gavilán pollero se volverá vegetariano.

Post de Octavio Rojas, en el marco del Road Show Virtual “Relaciones Públicas. La Eficacia de la Influencia” Tags: PR, RRPP, Public Relations, Relaciones Públicas, Road Show Virtual Octavio Rojas. Para más información, visita el Microsite del libro. Ya a la venta en: Casa del Libro, El Corte Inglés, Fnac y ESIC.

Publicado el 09 noviembre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (1) | TrackBack (0)

Enviar a Twitter

Cyrano y el iPod

Cyrano de Bergerac (1619-1655) describe el iPod , los audiobooks y el “podcasting”... en su viaje imaginado a la Luna:

Frl11497_1“Al abrir el estuche encontré no sé qué continente de metal muy parecido a nuestros relojes y llenos de no sé qué pequeños resortes y de máquinas imperceptibles. Era, en efecto, un libro; pero era un libro milagroso que no tenía ni hojas ni letras; era, en resumen, un libro, para leer el cual eran inútiles los ojos; en cambio, se necesitaban las orejas. Así, pues, cuando alguien quería leerlo no tenía más que agitar esta máquina con gran cantidad de movimiento en todos sus pequeños nervios y luego hacer girar la saeta sobre el capítulo que quería escuchar, y en haciendo esto, como si saliesen de la boca de un hombre, o de la caja de un instrumento de música, salían de este estuche de libro todos los sonidos distintos y claros (...)”

Posteriormente, Cyrano comprueba como los jóvenes de 16 a 18 años de la Luna tienen más conocimiento que los ancianos de la Tierra, ya que gozan de abundante “lectura” en todas partes, y la pueden llevar en el bolsillo o sujeta a la cintura. Teniendo en cuenta el tamaño “reloj de bolsillo”, el mando giratorio, la selección de fragmentos y que un audiolibro ocupa unos 50-100 Mb en mp3, está hablando de un dispositivo de quizá 2 GB, por qué no el iPod nano. Al final, Cyrano sale a darse un paseo, ¡con los auriculares puestos!:

“Lorsque j'ai depuis réfléchi sur cette miraculeuse invention de faire des livres, je ne m'étonne plus de voir que les jeunes hommes de ce pays-là possédaient plus de connaissance, à seize et dix-huit ans, que les barbes grises du nôtre; car, sachant lire aussitôt que parler, ils ne sont jamais sans lecture; à la chambre, à la promenade, en ville, en voyage, ils peuvent avoir dans la poche, ou pendus à la ceinture, une trentaine de ces livres dont ils n'ont qu'à bander un ressort pour en ouïr un chapitre seulement, ou bien plusieurs, s'ils sont en humeur d'écouter tout un livre: ainsi vous avez éternellement autour de vous tous les grands hommes, et morts et vivants, qui vous entretiennent de vive voix. Ce présent m'occupe plus d'une heure; enfin, me les étant attachés en forme de pendants d'oreilles, je sortis pour me promener...”

Cyrano de Bergerac - Histoire comique des états et empires de la Lune et du Soleil

Publicado el 30 octubre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (3) | TrackBack (0)

Enviar a Twitter

Cosas de la globalización (I)

PC Chino antes:

Pc_chino_durante_80_aos_1

...y PC Chino en 2005:

Pc_chino_2005_1

Publicado el 10 octubre 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (4) | TrackBack (0)

Enviar a Twitter

Vagos Vagabundos S.A. Episodio II. "El ataque de los clones".

A propósito del post de hace unos días sobre lazybeggers, este blog ha tenido el honor de recibir un comentario de los mismísimos “vagos vagabundos” que van camino de revolucionar el marketing y la propuesta de valor del sector mendicidad en España, uno de los sectores con menos capex en sus cuentas y en parte por eso, con menos barreras de entrada. Como ocurrió con el gran profesor de inglés Cloverdale, no sé si han sido los buscadores o la famosa teoría de “seis grados” quienes han traído en unos días (casualmente cuatro en ambos casos) a tan ilustres visitantes. En cualquier caso, bienvenidos.

ProbesitoLos vagabundos piden fotos de los imitadores (ellos dicen “bastardos” aunque con ";-) buen humor") que realizan benchmark de sus prácticas. Yo no llamaría “bastardos” a quienes de alguna forma son mis “hijos”… pero mientras éstos no se esfuercen un poco en encontrar algo original es cierto que no estaría mal que reconocieran, cual bajo licencia Creative Commons, quién les dio la idea.

Mientras, la exhibición de estas fotos por los auténticos seguro que da caché a su stand: demostraría que no sólo son sinceros, simpáticos y te hacen sonreír, sino que son los genuinos promotores de un fenómeno que va camino de ir bastante lejos (mal que les pese).  Yo tengo una foto del “rubio joven de Gran Vía”, aquí podéis ver que con la misma mala resolución de la que le acusan. Y no sólo eso, en la misma calle, unas manzanas más arriba, he visto una pareja (él con trencitas tipo rasta) con idénticos carteles a los de los “vagos vagabundos”, incluso el de “al menos somos sinceros” en mano...Hablando de sinceridad, recuerdo esta cita muy a propósito: "Imitation is the sincerest of flattery"

P.D. Me gustaría conocer la reacción del público a una variante que se me ocurre: incluir en las cestas gastos que corresponden a estilos de vida distintos, comprometerse el pobre a seguirlos… y quizá hasta mostrar la evolución en la web. El que da un donativo, al elegir la cesta, tendrá poder para decidir si el vagabundo se fumará antes un porro o se dará en cambio un corte de pelo, si ahorrará para una juerga o para ropa nueva, la proporción entre lo que bebe y lo que come, ir al casino o a un médico… Quiero pensar que no tendrá éxito porque el vagabundo no venderá su querida libertad, pero me intriga saber si esta propuesta tentaría el afán de control de la gente, y si en ese caso vencería la gazmoñería, la buena voluntad, la complicidad o la crueldad.

Publicado el 02 junio 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (7) | TrackBack (0)

Enviar a Twitter

Un (posible) caso de estudio de Marketing

Aunque iba corriendo al coche para huir de Madrid, me he detenido un momento a ver un “pobre”.

Se trata de un joven rubio, quizá extranjero, delgado y entre harapiento y “grunge”. La mirada no es lastimera, sino irónica. Porque sabe que su “puesto de pobre” es innovador, que existe una diferenciación importante frente al resto de mendigos que tratan de vender participaciones de buena conciencia en la calle Gran Vía. Y te mira a la cara para ver tu reacción ante su propuesta  de mercado.

Este joven no reclama solidaridad porque la fortuna le haya desfavorecido con alguna traba, adicción o carga familiar. Ha colocado en el suelo dos platos y dos cestas. Es decir, ha abierto cuatro líneas de negocio, ofrece alternativas al cliente. Al lado de los platos, unos letreros rezan: “para vino y whisky”, “para un porro”, al lado de las cestas: “para vacaciones en el Caribe” y “para un Ferrari”.

Por de pronto, puede estar más cerca de los shows callejeros que de los pobres profesionales. Sólo de faltaba “aceptar visa”, dar fe gráfica o documental de los fondos recibidos en Internet o indicar cómo va la cuestación de los bienes más valiosos… Carezco de datos para saber si es alguien necesitado de verdad que ha adoptado esta estrategia, un caradura, o un sociólogo disfrazado. Lo cierto es que su target típico no es el de la mayoría de los que practican su profesión (viuda saliendo de misa) sino la gente joven, que es lo que más abunda en la calle donde ejerce, y que por lo poco que pude observar, respondía bien al reclamo. Si tengo ocasión, averiguaré más sobre este posible caso de buen marketing. Aunque me cueste unas copas.

Actualización:

Pobresitos_2 Gracias a un comentario de Egocéntrico llego a la web de los que probablemente hayan creado esta idea de "segmentar"  el donativo según su uso: Lazybeggers.com

Atención a su argumentario:

"Razones para darnos dinero:

  • Nosotros lo disfrutariamos mejor que tu :-)
  • ¡¡¡Una sonrisa bien vale una moneda!!!
  • ¡Al Menos somos sincero! La sinceridad vale algo..."

Pues en efecto, se confirma que es un interesante caso de marketing, sólo que les han salido franquiciados espontáneos, es decir, imitadores. Gajes de la innovación...

Ah! Y me han dejado corto: son ya multinacional, y en su web hay un "sombrero virtual" que permite pagos con paypal... Por lo que veo, la parte izquierda de esta página de mendicidad virtual puede convertirse con el tiempo en una "memoria del ejercicio para el accionista"

Publicado el 27 mayo 2005 en 1T, cuaderno de campo | Enlace permanente | Comentarios (13) | TrackBack (1)

Enviar a Twitter

entrada posterior »



 

Últimas entradas

  • Reinventar la Gestión Pública (2) Políticos vs burócratas
  • Reinventar la Gestión Pública (1) La referencia empresarial
  • El salvaje mundo digital
  • Las fases del cambio (2): "From the dream come the vision"
  • Acerca de la información en las organizaciones
  • Las fases del cambio
  • El arte de apartar a la gente de sus asuntos
  • La sectas del futuro
  • Los mitos de la proactividad
  • Soluciones a la crisis: Rectificar los nombres
Sindicar este sitio (XML)
Subscribe to estratega by Email

Twitter Updates

@estratega en Twitter:


    Licencia de Creative Commons
    This obra by Rafael Martínez is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.