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Más abajo hay una lista de los enlaces de los blogs que hacen referencia a El mercader de Venecia:

Comentarios

Tengo que leerme esa obra; es una de las que me faltan de Shakespeare (me faltan muchas, no nos las demos de cultos).

En cuanto al préstamo, podemos fijarnos en una figura que aún ahora produce desprecio: los pequeños préstamos al consumo. Cuando mi padre vivía en San Fernando existía la figura del ditero, que daba pequeños préstamos a gente humilde que generalmente malgastaba su dinero por ignorancia; eran una especie de pequeña mafia muy odiada (más de uno acabó herido o muerto). Aún hoy podemos ver siniestros pequeños anuncios en los periódicos ("Crédito al instante sin preguntas"). Las compañías que ofrecen créditos de consumo (Cofidis y similares) tienen ahora este papel, de forma más regulada.

Pero el desprecio por estos créditos continúa. Por una parte, desprecio por el que los dá, porque pide un gran interés; normalmente quien los pide es o un inconsciente (cualquier banco te da un crédito de consumo a un interés muchísimo menor), o no tiene crédito ante los bancos, o está en una situación de necesidad tal que no le queda más remedio (el terrible caso de las "bingueras"); esto lleva a que el interés alcance cotas de casi el 25% TAE. Se aprecia, además, que se aprovechan del estado de necesidad de quien lo pide.

Por otro lado, desprecio por quien lo pide: normalmente ha malgastado su dinero (los ludópatas suelen estar muy endeudados por este motivo) o no lo sabe administrar en absoluto.

Mi opinión respecto a esta modalidad de crédito es negativa, porque para ciertas cosas soy muy conservador. Pero lo que he expuesto sobre estos pequeños créditos me parece una opinión bastante generalizada.

Los pequeños créditos al consumo son en efecto crecientemente criticados, y aunque es cierto que abordan una necesidad no atendida por la banca tradicional, los intereses aplicados y la falta de transparencia en la comunicación parecen suficiente justificación para que lo sean. No sé de la tipología de los clientes, pero la venta que se hace del producto es algo así como "date una alegría", más que "estás salvado".

Puede, en efecto, que estemos volviendo a los sentimientos medievales antiusura. Esto se agudizará si algún día suben los tipos de interés y empezamos a sudar (más) para pagar las hipotecas.

EL QUE NO CONOZCA LA OBRA QUE NO LEA ESTO.

Vamos a ver, el autor trata al judío tan injustamente como cualquier otro de la época. El préstamo con interés es una excusa para poner sobre la mesa una moral que jamás se aplicaría a un personaje cristiano, porque el propio argumento de la obra lo escamotearía, ya que pondría en duda las estructuras sociales de la época.

Veamos, ¿Cual es el argumento? Un señor judío es menospreciado en público, pero, por intereses personales, pensando sacar provecho, decide ponerse a bien con el que le menosprecia, haciendo lo que el tópico manda, prestando dinero a cambio, eso sí, de la vida del deudor, sino pagara.

El dinero es para un "amigo" (lo de amigo es un decir, porque por lo que da a entender la peli, está enamoradísimo del fulano. Esto no lo recuerdo del teatro, pero el caso es que lo da por amor), que lo usará para casarse con una rica heredera que le mantendrá por siempre jamás (no sabemos si la herencia es fruto de una economía feudal o capitalista).

Entre tanto la hija del judío se fuga para casarse, sin consentimiento paterno, con la ayuda de la camarilla del futuro mantenido por rica heredera y su enamorado prestamista que, al mismo tiempo, se arruina.

Claro, cuando le tocan el honor familiar, el judío se cabrea cantidad y le exige a su deudor que pague con su vida. Para la época, es un pago proporcionado, es lo que haría cualquier pater familias vejado de esa manera.

Aquí comienza toda una verborrea acerca de la moral personal del judío que, por supuesto, acaba sin plumas y cacareando, o sea, sin dinero y sin hija.

Todas las obras de esta época tienen dos componentes, uno es la felicidad personal de los personajes, que es lo que atrae al público y otro el respeto a los convencionalismos sociales.

¿Dónde esta el truco? Supongamos que el padre ultrajado fuera cristiano. ¿Cómo habría acabado la historia? Lo más probable sería que, al final, se descubriera que el tipo con el que se va su hija es un príncipe maravilloso y con esto se cubrirían los convencionalismos sociales y la felicidad de los personajes.

Un judío no tiene derecho a un mínimo honor familiar, un cristiano si. O sea, solamente triunfa el interés individual de la hija del judío porque el autor se lo puede permitir, sin poner en peligro su cuello.

Sólo cierto antisemitismo puede explicar que la obra hay sido considerada (y lo sigue siendo formalmente) una comedia, cuando cualquier público sensible tiene que apreciar que es un drama, pese a algunas escenas ligeras.

Creo que pese a todo y pese a ceder a la época Shakespeare fue valiente al introducir el discurso que menciono, y en dar al judío una argumentación para su venganza: no sólo el desprecio, sino el cruel robo de su hija y bienes. La película trata, y creo que hace bien, en reforzar este hecho mostrando un arrepentimiento de su hija en la escena final, pues aunque obviamente tenía derecho a abandonarlo, no a robarle y no a insultarle.

Sin embargo, y aunque no es justo juzgar en otro contexto, reprocharía a Shakespeare que aunque reclama su humanidad, hace al final renegar al judío de su fe.

Estoy totalmente de acuerdo contigo, Martínez, porque la sensación con la que salí del cine fue, ¿Por qué dos tipos igualmente desagradables, uno judío, Shylock y otro cristiano, Bassanio tienen un final tan absolutamente contrapuesto? El judío lo pierde todo, hasta su identidad, y el otro, que se ha aprovechado de su amigo, se casa por dinero y ha roto la palabra dada a su prometida a las primeras de cambio, se va de rositas.

Gracias por el artículo tan entretenido que has puesto.

Vi la película, y leí la obra la misma semana.
Decir que la leí en español y la peli en VO.
La pelicula es un verdadero desastre cinematográficamente hablando, la adaptación es penosa y los actores...no comment.
De hecho me tuve que leer la obra (se tarda una hora y poco, sin leer las aclaraciones de la traducción, que son por cierto maravillosas).

La manipulación de la película y del mensaje de Shakespeare es ASOMBROSA:

.-Desprecio de bassanio a Shylock:
PELI: Da a entender que le desprecia por judio.
Shakespeare: Le desprecia por "como" ejerce la usura sin piedad, no por ser judio.

.-Presentacion de Bassanio
PELI: Le presentan como un tio arruinado que quiere resolver su vida disipada casandose con Porfia, osea lo que llamamos un Braguetazo.
Shakespeare: Bassanio llevaba AÑOS enamorado de porfia, es el amor de su vida.

.-Relación Bassanio-Antonio
PELI: Entre líneas (o mejor entre fotogramas) se deja caer una posible homosexualidad de Antonio, no correspondida.
Shakespeare: Ni pa dios.

.-La hija de Shylock:
PELI: No se entiende nada
Shakespeare: Mejor lo leeis.

Otro día añado unas cositas más, que hay que currar y me pongo enfermo de pensarlo.
Odio el victimismo, ojo, no a los judios.

Y odio la manipulación.

La obra de Shakespeare es una comedia Brillante.
La película es patética....

Saludos a todos.

Gracias por las aclaraciones, Alfredo. La verdad es que parecía imposible que un personaje con esa jeta ganara tanto, (lo de que la homosexualidad no salía lo daba por supuesto).

¿Puede alguien decirme donde encuentro extractos de la obra o bien de otra obra de Shakespeare?.... Gracias

Enviar a: tipeche7@hotmail.com

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